Por qué signar con bebés es conversar con bebés

Hay algo que no me canso de mirar cuando conozco una familia que signa con su pequeño. Creo que lo que más me sorprende es el efecto de lo que dice el pequeño sobre sus padres y la conversación que de allí surge. Me sorprende el poder transformador de los signos en las cosas que se dicen. Y es que, signar con los pequeños nos permite conversar con ellos. Y aquí en 5 puntos os cuento el porqué.

1- Acompañando nuestras conversaciones de los signos adecuados les estamos ofreciendo “palabras” para que ellos se expresen. Ya que no pueden hacerlo hablando, porque no les es posible, que lo hagan con signos.
2- Hablar de lo que les interesa: Cuando los pequeños empiezan a signar, a veces antes del año y todo, se hace evidente que piensan muchas más cosas de lo que parece y salen a la luz los temas que le interesan más, o las cosas que le están sorprendiendo ese momento. Algunos pequeños están muy atentos a las cosas pequeñas, otros a todo lo que se mueve, otros a lo que está bien arriba o bien lejos.
3- Esto permite ampliar los temas de conversación. Cuando signas con tu pequeño o pequeña te ves hablando de cosas que nunca hubieras imaginado hablar con un bebé. Simplemente porque no pensabas que era posible que aquello fuera de su interés.
4- Y también te encuentras diciendo palabras que no pensabas que dirías a un bebé. Pero cuando tienes la certeza, porque las usa signando, que algunas palabras las entiende y las piensa, te sientes cómodo ampliando la conversación en torno al mismo tema.
5- Por todo ello, nuestros pequeños se convierten en interlocutores.

Cuando los pequeños toman la palabra, hablan de lo que les interesa y son capaces de iniciar conversaciones. Y hablas de muchas más cosas de lo que imaginabas. ¡Viva la conversación!