Tiempo de espera

Tiempo de espera

Estos días estamos esperando. Pensábamos que ya estarían aquí. El otro parto vino de golpe, sin preludios. Este creíamos que sería más pronto, porque hubo algunas contracciones temprano y porque son dos, pero no ha sido así. Se nos pasan muchas cosas por la cabeza. Y como la movilidad no ayuda, no encontramos muchas cosas que hacer: no nos podemos marchar muy lejos porque me canso mucho y no tengo ánimo para leer, trabajar ni escribir, como si toda la concentración la tuviera en la barriga. Ni siquiera recuerdo qué cosas haría si pudiera hacerlas.

Estos días me vienen a la cabeza las pacientes ingresadas por amenaza de parto prematuro. Pienso en ellas, que a su espera se les junta la preocupación por el bebé, el malestar, la incomodidad y falta de intimidad de estar fuera de casa. Recuerdo que había muchas que se desesperaban y perdían el ánimo. También había, sin embargo, mujeres que, sorprendentemente, se mantenían enteras, con una fortaleza mental increíble, impulsadas por el deseo de ser madres por encima de todo, que cultivaban el pensamiento positivo minuto a minuto, hora tras hora, día tras día.

Nuestro caso es muy diferente. Sólo podemos que dar gracias de que todo esté yendo tan bien. Los pequeños crecen y todo lo que tengo está dentro de la más estricta normalidad: el cansancio, la movilidad reducida, los cambios de humor y el aturdimiento mental. Este embarazo me he portado bien y paré la actividad sobre las 34 semanas. Pero estoy impaciente. Sabemos que después no dormiremos, no podremos mirar ninguna peli ni sentarnos un rato juntos durante una temporada, pero ya les queremos ver la carita y contarles los deditos de manos y pies.

¿Se os hizo largo el último tramo del embarazo? ¿Esperásteis mucho? ¿Qué me recomendáis? ¿Qué habéis hecho durante vuestros tiempos de espera?

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